Zaragoza, 13 de enero de 2026.
Aragón no puede permitirse más inestabilidad.
Tras las elecciones autonómicas celebradas recientemente en Extremadura, el presidente del Partido Aragonés, Alberto Izquierdo, ha advertido de una dinámica que ya estamos viendo en toda España: crecen los extremos, crece la confrontación y se dejan de lado los problemas reales de la gente.
Mientras unos se enzarzan en el y tú más, nadie responde a las preguntas importantes:
¿Cuándo bajarán los impuestos?
¿Qué va a pasar con la sanidad y la educación?
¿Quién garantiza estabilidad para que las empresas se queden y creen empleo?
Para el PAR, lo preocupante no es solo la bronca política, sino que el futuro de Aragón vuelva a decidirse fuera de Aragón.
No puede depender de lo que decidan en Madrid dirigentes que no conocen ni nuestra realidad ni nuestras prioridades.
Aragón siempre ha sido una tierra de pactos, de acuerdos y de sentido común. Una tierra que ha sabido entenderse sin tutelas y sin imposiciones. Sin embargo, hoy corremos el riesgo de entrar en una dinámica de bloqueos, elecciones anticipadas y enfrentamientos permanentes que nada tienen que ver con nuestra forma de ser.
Desde el Partido Aragonés pedimos a los aragoneses mesura, reflexión y cabeza fría.
¿Qué es mejor para Aragón: más ruido o estabilidad?
El PAR representa un proyecto con voz propia, capaz de gobernar, de pactar y de garantizar que las empresas tengan seguridad, los servicios públicos funcionen y Aragón no sea rehén de intereses ajenos.
El 8 de febrero se decide más de lo que parece. Y esa decisión debe tomarse aquí, en Aragón.